El viaje sonoro de Bandhada: Entre el jazz, el rock progresivo y el pop

En 1983, un grupo de jóvenes músicos comandados por el guitarrista Carlos Chung se atrevió a reformular el concepto musical del rock chileno. Abrazaron la bandera de la fusión y quizá sin quererlo se transformaron en uno de los émbolos del sonido vanguardista chileno de los 80’s, junto a otros ilustres como Quilín, Evolución y Cometa. Es la historia de Bandhada, un grupo innegablemente clásico en la historia del rock criollo, los cuales tras largos años de ausencia volvió al ruedo para retomar el sitial que se merecen en la historia del rock chileno, una apuesta que coincidió con la largamente esperada edición de su disco homónimo de 1984, reflotado con gran acierto por el sello chileno Mylodon Records en 2004.

Bandhada se formó, como tal, en 1983 por iniciativa del propio Chung y bajo el alero de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile e incluyó además a Felipe Clark (bajo), Juan Neumann (flauta) Juan Coderch (batería) y Alfonso Feeley (teclados). Luego de dos años de trabajo en el campo de la fusión progresiva (fruto del cual salió su primer disco), el grupo derivó en 1986 a un sonido pop con el cual lograron un gran renombre. Sin embargo, a fines de los 80’s la banda optó por la disolución, dejando solo un cassette homónimo de 9 temas grabado en Estudios Horizonte, correspondiente a 1987, y que contó con la producción musical de Hernán Rojas y la propia banda.

Esta entrega, editada por Emi Odeón Chile, contenía el hit “Deseo”, una balada que alcanzó alto revuelo. Luego vendría la disolución en 1990.

El 2005, el grupo comenzó un proceso de reunión con tres de sus miembros originales, Chung, Clark y Feeley, a los cuales se sumó el baterista Eduardo Correa (De Kiruza, Evolución), quienes se pusieron como meta la edición de un nuevo disco, volviendo eso sí a sus raíces en lo estilístico.

Este proceso les tomó algo de tiempo, pero en 2009, la banda estrenó “Open Cage”, una obra en estudio grabada en EEUU y editada por Mylodon Records, la que incluyó ocho temas, en su gran mayoría compuestos por Chung y Feeley.

Ya en 2021, siempre en EEUU, se consolidaría una nueva etapa, esta vez enfocada hacia un sonido más moderno de la mano de Chung y Clark.

De los inicios de la banda y su regreso a la escena musical versa la siguiente entrevista, rescata de nuestra antigua revista Rock Prog.

– Quisiéramos comenzar este diálogo conociendo su sentir respecto a su reencuentro con la música. ¿Cómo tomaron su regreso a la escena musical?

Carlos: “Es curioso, aunque el grupo se disolvió a fines de los 80 cuando me vine a Estados Unidos, al rato ya estaban aquí Felipe y Alfonso y durante este tiempo hemos estado tocando esporádicamente, incluso con Felipe tenemos otro proyecto. Pero aunque siempre hablamos de practicar el repertorio de jazz-rock nunca se dio el momento justo”.
Alfonso: “Hay que considerar también que con Bandhada hicimos fusión los dos primeros años, después vino el giro al pop-rock y desde ese tiempo hemos estado en esa misma onda más o menos, cuesta un poco olvidarse del 4/4 y volver a jugar con 7/8 y ritmos más complejos”.
Felipe: “Pero estuvimos muy contentos con la idea de volver al proyecto original, ya que siempre hemos sentido que quedó inconcluso, que no tuvimos la oportunidad de concretarlo, tal como lo habíamos visualizado en un principio”.

– ¿Esa decisión del 2004 fue algo previsto?

Carlos: “Fue la insistencia del sello Mylodon de querer rescatar las grabaciones que teníamos de ese tiempo lo que nos hizo volver a escuchar el material y decidir editarlo”.


– Bandhada fue una de las bandas representativas de los años 80’s… ¿Podrían desempolvar algunos recuerdos, bandas progresivas que existían en aquella época, lugares donde tocaban, etc?

Alfonso: “Bandhada se formó alrededor de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile ya que en ese tiempo Juan estudiaba percusión y yo ingeniería en sonido, fue un ambiente propicio para que se iniciaran varias bandas de diferentes estilos. En ese tiempo los grupos de fusión más representativos eran Cometa y Quilin, que contaban con músicos de sesión y ya llevaban tiempo tocando. Principalmente se tocaba en cafés y tuvimos la suerte de presentarnos en algunas Universidades. Otros grupos con los cuales compartimos escenarios fueron Evolución y Ojo de Horus, que luego se convertiría en Aparato Raro”.

– ¿En aquellos años se consideraban como una banda progresiva o aplicaban otra definición a su música?

Felipe: “Éramos una grupo de jazz-rock o fusión, si hubiésemos incluido voces probablemente el resultado habría sido más progresivo, pero nos sentíamos cómodos con el formato instrumental”.

Tengo entendido que la grabación original de este disco homónimo de 1984 fue registrada en las antiguas cintas. Sin duda resultó toda una proeza el rescatarlas finalmente ¿podrían hablar un poco de ese proceso, ¿cómo y dónde grabaron?

Alfonso: “Grabamos en el desaparecido Estudio Acus que pertenecía al ingeniero acústico Leonardo Palma, técnico de grabación fue Walter Romero. La grabación se realizó prácticamente en una sola sesión, ya que teníamos un límite de horas y queríamos registrar la mayor cantidad de composiciones. Fue la primera grabación importante que hicimos como músicos y refleja el sonido de la banda en ese momento”.
Felipe: “La verdad no hubo tiempo para sutilezas, sólo utilizamos nuestros instrumentos y en términos generales quedamos bastantes satisfechos con el resultado”.


– Es curioso pensar que dicha grabación no viera la luz en los 80’s. ¿Cuál fue la razón que ese disco no se editara en formato físico en aquella época?

Carlos: “La grabación fue un favor del estudio, gracias al apoyo de Sol y Medianoche que nos apadrinó, básicamente queríamos tener un demo que nos sirviera para mostrar nuestra música, nunca tuvimos pretensiones de editarlo aunque sí se difundió en algunos especiales de radio. El master estuvo guardado todos estos años”.

– Posteriormente vino la derivación al Bandhada más orientado al pop… ¿cómo explican este proceso?

Carlos: “Recuerdo que a mucha gente en ese tiempo le pareció extraño, pero fue un giro lógico; éramos cinco muchachos que querían hacer música original y no había un mercado para desarrollarla. El pop nos permitió difundir nuestra música y que un porcentaje mayor de público la escuchase”.
Alfonso: “Además que nuestros gustos siempre han sido bastante amplios; tanto como el jazz y la progresiva nos gustaba mucho el pop y el rock, o sea que hacer música más popular en forma de canciones igual era entretenido”.

– Algún un último comentario a los lectores…

Alfonso: “Me gustaría agradecer a todos los que se interesan por nuestro trabajo y en general por la música progresiva y de vanguardia, estamos muy contentos con el movimiento que existe hoy en Chile.

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