Espresso es una banda chilena de rock progresivo y fusión, originaria de Quillota, V Región (Chile), formada en 2015.
La electrónica y la experimentación también se incorporan a su sonido con collages sonoros, como en el tema de apertura, “Electro_Intro”, que trata sobre la ingeniería genética.
La formación está compuesta por Fernando Meneses Díaz (guitarra), Wilfredo Salas González (piano, teclados, sintetizadores), Pierino Madrid Pruzzo (bajo) y Elías Orellana Gómez (batería).
La grabación de este álbum se realizó en Estudios Raíces Creativo, mientras que la mezcla y coproducción estuvo a cargo de Felipe Ortiz; la masterización, por su parte, de Francisco Holzmann.
Espresso ganó los Premios Nación Prog 2022 en dos categorías: Mejor Banda y Mejor Álbum Iberoamericano.
“Dimensión_Fractal” se divide en dos lanzamientos. En el número 001, el instrumental ligero y etéreo, “Kosmos”, es un complemento interesante a la amenaza que implica el collage sonoro introductorio mencionado anteriormente.

La versión en vivo de “Dimension_Fractal” es mucho más evocadora, con un intrincado intercambio staccato entre sintetizador y guitarra, con un wah-wah potente, un fluido break de guitarra y pasajes frenéticos de bajo y batería. Este y los siguientes números ejemplifican la tecnicidad de su música, así como su carácter inmersivo, con suficientes cambios de ritmo y giros para mantener a los oyentes satisfechos, como en la repentina variación a mitad de “If_Then_Else (beta)”, donde el ágil trabajo de Meneses Díaz es el eje central de la mayor parte de su trabajo. Los teclados también aportan texturas y una atmósfera agradables, como en el cautivador número final “Cooler”, que también incluye algunos ritmos latinos y otro laberíntico solo de guitarra.
La segunda parte, “002”, tiene cuatro piezas en una línea similar: la canción de apertura “Io” tiene una interesante “conversación” jazzística entre el bajo y la guitarra con un sintetizador exuberante y otro collage de sonido sobre Júpiter en órbita. El enfoque me pareció bastante similar al del cuarteto español Kermit, así como a algunas de las bandas británicas de jazz rock de los años ’70, como Isotope.
“Nuevo Horizonte” es una pieza energizante, con buenos efectos de wah-wah y más diálogos del espacio exterior. Otra pista en vivo que es un ambiente que muestra a Espresso en su ritmo, “Rollercoaster”, como el título podría sugerir, es un “tour de force” de rock pesado, al menos en las primeras apariciones antes de asentarse en una ensoñación de sonido. Transcurridos menos de tres minutos, la intrincada guitarra regresa y el tono se hace más duro: la esencia del tema retorna a la escena, otra ensoñación absorbente.
La banda incluso tiene tiempo suficiente para terminar con un toque florido, liderado por un bajo poco convencional y líneas de guitarra de complejidad frippiana –sí, King Crimson sin duda tiene algo que ver–: ocho minutos ingeniosos y satisfactorios de fusión y jazz rock.
Otro tema en directo, “Pulso (beta)”, cuenta con una importante contribución de teclados –el piano y, sobre todo, el sintetizador– de Wilfredo Salas González, en una mezcla embriagadora similar.
El disco puede ser adquirido de manera virtual en el bandcamp oficial del sello, mientras que ya se confirmó para el segundo semestre el lanzamiento de la versión física, a través de la edición limitada de un hermoso digipack de colección.
Por Phil Jackson
