Contar la historia de Evolución es, en cierto modo, relatar la vida de un grupo que ha sido un verdadero “semillero” para una apreciable cantidad de músicos chilenos. Han sido tantos los reconocidos nombres que han integrado la banda durante su existencia, que al revisar su historial no se puede obviar la importancia que ha tenido este grupo en la historia del rock progresivo y el jazz rock de Chile.

También resulta indudable reconocer que, una buena parte de esta historia, gira en torno al aporte musical de Pedro Muñoz Recabarren, su creador, director y tecladista.
El periplo de Evolución comenzó en 1969, cuando Muñoz formó parte (como bajista) del trío The Faccions junto a Sergio Vicencio en batería y Alex Latorre en guitarra y voz, trío que funcionó hasta 1971, año en el cual la banda se disuelve a raíz del repentino fallecimiento de Latorre.
Posteriormente, en enero de 1973, Muñoz se integró al grupo de rock sinfónico Luna Llena junto a los hermanos Patricio y Carlos Vera, con quienes tocó hasta comienzos de 1975, época en la que se marginó del grupo para formar su primera banda de música original. Aquel capítulo se denominó Espectros, que después de 3 conciertos, se cambió el nombre por Vino Dulce, y en éste participaron Ciro Vega en guitarra, Patricio Morales en bajo y Patricio Liberona en batería, comenzando así su carrera como uno de los primeros 4 tecladistas en la historia del país junto a Jorge Soto (Sol y Medianoche), Ruben Locke (Miel) y Jose Aldunate (Millantún), entre otros.
En enero del 78, Fernando Islas reemplazó en el bajo a Morales, quien emigró rumbo a Australia. Esta formación, que sería la base del futuro Evolución, grabó su primer álbum de estudio (en algunos temas se reconocen los que posteriormente pasarían a ser Himno y La Era de Piscis), y tocaron en diversos recitales entre el 77 y el 82, destacándose por ser el primer grupo de rock sinfónico instrumental en Chile.
Un brote del alba…
En Agosto de 1982 nació oficialmente Evolución con Pedro Muñoz, Ciro Vega, Fernando Islas, David Castañeda (batería) y Luis Kurten (sonido), dando comienzo a la primera etapa del grupo, la cual estaba caracterizada por un estilo de fusión más cargado al jazz.

Esta formación grabó en noviembre de ese mismo año la versión original de la obra “Zodíaco” en los estudios “De Rodt” con el ingeniero Franz Benko, realizando además dos conciertos en vivo, el primero de ellos el 22 de Enero de 1983 en el “Café del Cerro” y el otro, el 21 de Febrero, en la “Noche Veneciana” de la Semana Maulina en Constitución junto a la Banda Metro.
En marzo de ese mismo año se integró Juan Orellana en batería, y con esta nueva cara Evolución grabó las primeras versiones de “La Era de Piscis” y “Divertimento” y, por otro lado, se dio a conocer en sociedad en importantes conciertos, destacando su participación en “Seis Horas de Rock”, que se llevó a cabo entre el 4 y 5 de junio en el Teatro Caupolicán junto con otros ilustres de la época como Tumulto, Sol y Medianoche, Quilín y Banda Metro.
Una vuelta de tuerca
Una semana después de las “Seis Horas de Rock”, Ciro Vega y Juan Orellana renunciaron a la banda, y la historia volvió a foja cero, pero no pasaría mucho tiempo para que Evolución regresara al ruedo. Esta vez, transformado en quinteto, en lo que sería la segunda etapa del grupo, caracterizada esta vez por el brusco cambio a un sonido más rockero, a través de la incorporación de dos guitarras y un batero de más firme pegada.
La formación estuvo conformada por Pedro Muñoz en teclados, John Clark y Fernando González en guitarras, Fernando Islas en bajo y Alejandro Martin en batería, la misma que en agosto ofrecería una notable presentación en el programa “Magnetoscopio Musical” en TVN.

Pese al notable momento alcanzado por la banda, en noviembre del 83 se produjo una nueva fractura en el line up del grupo, tras la renuncia de Fernando Islas, el último integrante original de la banda, incorporándose Jorge Herrera en su reemplazo.
A comienzos de 1984, Alejandro Martin fue reemplazado por Mauricio Clavería (La Ley) como baterista, y con ello se dio comienzo a una nueva época del quinteto con Pedro Muñoz, Fernando González, John Clark y Jorge Herrera.
En esta etapa se concretó la primera grabación del tema “Himno”, y las segundas tomas de “Umbrales”, “Predicciones” y “La Era de Piscis” en el estudio “Acus”, con la presencia del ingeniero Mario Contreras.
No obstante ello, nuevas salidas de integrantes marcarían una vez más el historial de la banda. En junio de 1984, emigraron Fernando González y Mauricio Clavería, con lo que Evolución volvió a ser cuarteto y, de esta manera, dar comienzo a una tercera etapa musical, marcada esta vez por un equilibrio entre el jazz y el rock sinfónico (Art Rock), estilo que se transformó en el sello Evolución.
Así las cosas, Pedro Muñoz en teclados, John Clark en guitarra, Jorge Herrera en bajo, Juan Ricardo Weiler (Ojo de Horus) en batería y Luis Kurten (sonido) consolidaron a Evolución como un verdadero conjunto al mantener esta formación hasta marzo de 1987.

De las múltiples actividades de este período se pueden destacar las actuaciones en vivo en los programas de televisión “Prisma Juvenil” y “Video Top”, el registro sonoro de los temas “La Era de Piscis”, “Umbrales”, “Zodíaco”, “Ilusiones”, “Himno” y “Rock 2”, versiones que componen el álbum “La Era de Piscis”, así como diversos recitales y festivales en los que Evolución tomó parte, y el histórico concierto en la sala Isidora Zegers del Conservatorio de la U de Chile, el 10 de diciembre de 1985, siendo Evolución el primer grupo de rock en tocar en este lugar.
Polvo en el Viento
Las cosas parecían marchar de buena manera para la banda. En 1987, Eme y Eme producciones editó un cassette denominado “Jazz Rock Vol. 1” (MM012), el cual contenía 7 composiciones, destacando versiones de sus temas clásicos como “Umbrales”, “La Era de Piscis”, “Ilusiones” y “Zodiaco”, entre otras.
Un dato curioso respecto a esta entrega es que la carátula de este primer cassette fue confeccionada en computador por Ramón Salas, siendo la primera de su tipo en Chile, ya que normalmente éstas se hacían en base a alguna foto, dibujo o pintura.
El camino se vislumbraba prometedor. Sin embargo, en marzo de ese mismo año y ante la invasión del llamado rock latino, Evolución optó por una suerte de inmersión.
Las realidades individuales y las dificultades de sostener un proyecto tan complejo en un medio poco receptivo comenzaron a pasar la cuenta. Herrera y Weiler formaron Pie Plano, mientras que Muñoz y Clark participaron en algunos proyectos sin mayor éxito.
Evolución entró entonces en un alarmante silencio que parecía el final definitivo. Pero Pedro Muñoz nunca abandonó del todo la idea. Guardó cintas, partituras, recuerdos y la certeza de que esa música algún día tendría un nuevo espacio.
El apagón duró cerca de tres años. Esto porque en 1990, Muñoz y Clark reflotaron el grupo junto al bajista Mauricio Cortés y el baterista Eduardo Correa, formación que trabajó como banda de acompañamiento de artistas, pero que no llegó a dar un concierto de temas originales, ya que Correa regresó a Estados Unidos en Febrero del 91, justo cuando todo el repertorio estaba preparado para un nuevo ciclo, terminando así la historia musical de “La Era de Piscis” junto con el Siglo XX y el milenio.
Los vaivenes en la historia de Evolución estaban lejos de terminar. En 1992, Fernando González partió rumbo a Alemania a terminar su Bachillerato en Música, y el 93, John Clark se fue a vivir a Canadá. El año 96, González regresó a Chile y en una recordada entrevista con Pedro Muñoz en las alturas de Portillo, prometió volver. La historia de Evolución tendría entonces un nuevo capítulo.
Ese esperado momento llegaría con el nuevo milenio. Movido por el deseo de rescatar lo creado y mostrarlo a nuevas generaciones, Muñoz impulsó la reactivación de Evolución junto a antiguos compañeros y músicos interesados en ese sonido olvidado.
Y al siglo siguiente…
En marzo del 2001, Fernando González volvió a Chile cargado de títulos y pergaminos, cumpliendo así lo prometido en 1996, y Muñoz convocó a Mauricio Cortés en el bajo, que había participado de la última formación de los 90’s, y a Coke Cruz en batería, sangre fresca para el concepto de esta cuarta etapa, más cercana al Rock Fusión. Esta formación alcanzó a dar solo 3 conciertos: The House of Rock (diciembre 2001), Sala SCD Santa Filomena (marzo 2002) y The House of Rock (marzo 2002)

En julio del 2002 se reintegró otro de los dinosaurios, en este caso uno de los formadores del grupo: Fernando Islas, quien reemplazó a Cortes en el bajo, concretando la una nueva formación de la banda.
Desde julio del 2002, Evolución realizó dos conciertos en Portillo, en julio y septiembre de ese año; un concierto en la Escuela Moderna de Música en Noviembre del 2003, y un recital en “La Batuta”, el 4 de diciembre del 2004 en el marco del festival “Santiago Art Rock IV”, el cual fue promocionado por el ingreso oficial de la banda al sello Mylodon Records, casa discográfica con la cual el grupo ya había acordado su vinculación ese mismo año.
Durante el primer trimestre del 2004, se grabaron nuevas versiones de “Umbrales” y “Divertimento”, más los temas “Portillo” y “The Bridge” en el estudio “Tarkus”, mientras que en noviembre se procedió a la remasterización todo el material ochentero de Evolución en un álbum llamado “La Era de Piscis”, bajo la mirada atenta del productor discográfico penquista Juan Barrenechea, placa que salió a la venta en Julio del 2005 bajo etiqueta Mylodon Records y con la distribución en Europa a cargo de Musea Records.
Este lanzamiento funcionó como un verdadero acto de justicia histórica, ya que por primera vez, el público tenía acceso formal al legado de una de las primeras bandas de jazz rock progresivo hechas en Chile a través de una bien cuidada edición en CD, un remozado sonido a cargo del ingeniero de sonido y baterista de la banda, Juan Ricardo Weiler, quien remasterizó aquellas composiciones registradas durante la etapa original entre 1983 y 1986.
Traspasando umbrales
Energizados por el empuje del regreso, Evolución procedió a entrar nuevamente al estudio para concluir el proceso de grabación de álbum “Umbrales”, en noviembre del 2005, lo cual fue coincidente con su participación en la cuarta versión del Santiago Art Rock, esta vez compartiendo escenario con Ergo Sum, en lo que fue un recordado show en la Sala Master de Santiago.
Las buenas noticias no terminaron allí. Gracias a la gestión de Mylodon Records, que a esas alturas había convertido a la banda parte importante de su roster, Evolución realizó una gira por México, en marzo de 2006, que contempló cinco conciertos: Zacatecas, Aguascalientes (UAA), León, Monterrey, concluyendo el recorrido por tierras aztecas con una brillante presentación en el Festival Baja Prog, en la ciudad de Mexicali, ante un Teatro del estado colmado de fans progresivos y en donde compartieron escenario con colosos del género como Marillion, The Flower Kings y Treattioariga Kriget.
Posteriormente, la banda realizó una mini gira por Brasil, la cual incluyó una presentación en el afamado Festival Rio Art Rock, y un concierto en el Teatro Municipal de la ciudad de Macaé, en lo que fue la época dorada de esa agrupación.
Nuevos tiempos
Después de ese proceso de internacionalización, la banda continuó realizando conciertos en Chile, destacando la presentación realizada el 2007 en la Sala Subterráneo de la Universidad Mayor, de la cual se obtuvo el registro casi íntegro de la misma, grabación que luego sería plasmada en el álbum en vivo denominado “Secretos”, el cual sería editado en septiembre de 2021 por Mylodon Records, con un hermoso arte a cargo de Andrés Oreña.

No obstante ello, en 2009 se produciría el último cambio de formación, en lo que fue el regreso del bajista Mauricio Cortés, en reemplazo de Fernando Islas, y de llegada de José Bravo Peters en la batería, quien sustituyó a Juan Ricardo Weiler.
Esta formación, que duró hasta el 2017, debutó con el concierto de Héctor Molina celebrando sus 25 años de trayectoria musical el 2010, en el Aula Magna de la USACH, acompañado por Evolución más algunos músicos invitados y el coro de Héctor Molina, y terminó el 2017 en la Universidad del Pacifico.
El año 2019 fue un año difícil en materia de salud para Muñoz, ya que sufrió dos accidentes cerebrovasculares (A.C.V), el primero en febrero y el segundo a fines de abril, este último en plena pandemia.
Evolución permanente
Ya en 2024, fiel a su estilo y superando la adversidad, Muñoz se juramentó mantener vivo el proyecto mediante la búsqueda de nuevos desafíos. De este envión surgieron dos nuevos álbumes: “Evolución Sinfónico”, con las últimas versiones de sus más recordados temas como “Umbrales”, “La Era de Piscis”, “The Party”, “Himno”, “Ilusiones”, transformado éste en una sinfonía en cuatro movimientos y “Las Predicciones del Zodiaco”, y el otro proyecto es “Bar Piano”, obra con temas originales de Muñoz en solitario, en donde cada uno de los instrumentos fueron grabados íntegramente por el músico en su homestudio.
En esta misma etapa, la vida sorprendería a Muñoz con un regalo inesperado, ya que en agosto de 2025, el fundador y mentor de Evolución fue galardonado con la medalla al mérito cultural, otorgada por la Coalición Chilena para la Diversidad Cultural y la UNESCO, en lo fue un justo reconocimiento para un músico que ha aportado de manera sobresaliente a la historia del rock chileno y del mundo.
¿Qué es lo que sigue para Evolución? Es muy probable que, conociendo su impronta, algún nuevo capítulo surgirá en el libro de vida de esta clásica banda señera. Mientras tanto, nos podemos deleitar con la hermosa reflexión incluida en el arte de “Secretos”, su último disco: “Los caminos de la vida, especialmente aquellos difíciles, conducen a lugares maravillosos. Y la vida es una evolución, desde que nacemos hasta nuestra muerte”.
Pedro Muñoz Recabarren:
“Pocos grupos chilenos han sido un semillero tan prolífico como Evolución”
Cuando en Chile hablar de música progresiva era casi una rareza reservada para unos pocos melómanos, Pedro Muñoz Recabarren ya soñaba con construir algo distinto.
Pianista, tecladista, compositor y, sobre todo, visionario, Muñoz sería el responsable de la gestación de una de las propuestas más audaces y sofisticadas de la música chilena de los años 80. Este proyecto no era otro más que Evolución, una de las bandas más influyentes del jazz rock progresivo chileno.
Su formación musical comenzó a principios de los 70’s, una época donde el oído de los jóvenes músicos se afinaba al compás de los vinilos importados. Mientras el país vivía tiempos complejos, Pedro se refugiaba entre teclas y partituras. Así fue como luego se relacionaría con los universos sonoros de Oscar Peterson, Yes, Emerson, Lake & Palmer, Focus, Mahavishnu Orchestra y Chick Corea entre otros, los cuales se convirtieron en su mapa y su brújula.
A esa base sumó su interés por la música clásica, lo que forjó en él una visión ambiciosa, como fue unir virtuosismo, complejidad, improvisación y espíritu rockero en un solo lenguaje.
A comienzos de los años 80 esa visión tomó forma concreta. En 1982 fundó Evolución. Su objetivo era crear música instrumental que fusionara jazz, rock progresivo y atmósferas sinfónicas, en un contexto donde dominaban otros estilos más comerciales. Muñoz asumió naturalmente el rol de líder, no solo a través de los teclados, sino también mediante la composición, dirección y organización del concepto musical del grupo.
La primera formación de Evolución fue un cuarteto eléctrico, en el que los teclados de Muñoz eran el eje central alrededor del cual orbitaban la guitarra, el bajo y la batería. Pronto comenzaron a presentarse en pequeños espacios culturales y cafés concert, donde un público curioso —aunque reducido— iba descubriendo una propuesta musical distinta a todo lo que se escuchaba en la escena nacional. Aquellas presentaciones, lejos de los grandes circuitos, fueron forjando una identidad propia, algo complejo, instrumental, intenso y profundamente libre.
Muñoz se consolidaba así como un músico adelantado a su tiempo. Mientras muchos buscaban fórmulas más sencillas, él insistía en estructuras largas, cambios de ritmo, pasajes instrumentales exigentes y composiciones que se acercaban más a una suite que a una canción convencional. Evolución se transformó, casi sin proponérselo, en una banda de culto.
Hoy, Pedro Muñoz Recabarren es reconocido como un pionero del jazz rock progresivo en Chile, un músico que se adelantó a su época y que, con paciencia y convicción, construyó un legado que trasciende generaciones.
De los primeros pasos, la “evolución” constante que ha experimentado la agrupación a través de los años y los desafíos de los nuevos tiempos versa la siguiente entrevista concedida de manera especial por el talentoso músico y orquestador para Música Sin Límites.
Nos gustaría comenzar este diálogo volviendo un poco al pasado. Podrías describir la escena progresiva y fusión que viviste a finales de los años 70’s. ¿tal vez comentarnos sobre Luna Llena y otros proyectos de la época?
Pedro Muñoz: Bueno, el rock en Chile parte el año 69 aproximadamente y tuve la suerte de conocerlo y vivirlo desde sus mismos orígenes, como espectador desde ése año y como músico, a partir del mismo 69. La historia no ha cambiado mucho en el sentido que desde el comienzo hubo dos corrientes principales:
Una de las bandas tocadiscos o cover, como se llaman actualmente, que nunca fueron un aporte a la música progresiva, pero que gozaron de gran popularidad entre el público en general y que no nos interesan en este momento.
Y los grupos de rock y rock sinfónico que desde un comienzo eligieron el camino difícil y crearon su propia música. Sin embargo, ambas corrientes subsistieron en un mismo circuito de recitales masivos y los grupos originales tenían la oportunidad de mostrar sus creaciones a los miles de asistentes que iban a estos recitales.
En lo personal, me dediqué a la música a partir del 69 con The Faccions, y la primera banda de rock sinfónico que integré fue Lunallena ( ambas como bajista), donde tuve la oportunidad de dar mis primeros conciertos y de componer mis primeros trozos musicales conceptuales que siempre fueron una intro, o una “b” o “c”, en algún tema. Fue una etapa que duró hasta 1975 y que marcó mi futuro como músico y como compositor.
¿Con qué otros grupos alternaban y cómo era el circuito en aquel entonces?
Los recitales de esa época eran realmente masivos, como antes dije, lo usual era tener entre 6 mil a 10 mil personas por concierto. También existía un circuito cultural bastante amplio y las llamadas “convivencias”, ya más comunales y con un público promedio cercano a las 1000 personas. Entre los grupos de música original de los setentas recuerdo a Océano, Congreso, Llaima, Amanecer (que luego fue Millantún), Florcita Motuda (que era un trío llamado así y donde Raúl era el guitarrista), Imagen de Ensueño y Espectros (Vino Dulce), mi primer grupo como tecladista el año 76.

¿Y cómo se logró plasmar finalmente ese universo musical llamado Evolución?
Evolución nace como parte de un movimiento mundial llamado rock sinfónico, continuando la línea de Mahavishnu Orchestra, Yes, Focus, UK, Emerson Lake and Palmer y otros. Con respecto al proceso fue un poco espontáneo y otro tanto premeditado. Lo espontáneo fue que la creatividad afloró al momento de tomar mi primer instrumento, y esta misma inquietud de componer me llevó a cambiarme del bajo al teclado el 76. Allí comienza, tal vez, lo premeditado, ya que a partir de ese momento todo fue apuntando hacia lo que sería Evolución desde el 82 en adelante.
¿Qué nos puedes señalar sobre los músicos que han pasado por Evolución? Sin duda es un aspecto distintivo del grupo. Una verdadera escuela del jazz rock y el rock progresivo chileno.
Pocos grupos chilenos han sido un semillero tan prolífico como Evolución. Los guitarristas Ciro Vega, John Clark y Fernando González, no necesitan presentación. Fernando Islas y Jorge Herrera en bajo; Mauricio Clavería, Juan Ricardo Weiler, Eduardo Correa, “Coke” Cruz, en batería, son algunos de los hijos de este humilde servidor.
En este mismo sentido ¿Cómo se las arreglaron para mantener el rumbo en aquellos años?. Lo pregunto por los cambios recurrentes de formación.
El porqué de tantos cambios de formación obedece a tres o cuatro razones principales. La primera se explica más bien por motivos de estudios o trabajo. Los músicos tienen también sus familias y deben pagar las cuentas, por lo que el músico tiene que trabajar comercialmente para vivir y esto sin duda afecta los tiempos para el grupo.
La otra razón tiene que ver con el tema de las desavenencias que muchas veces suceden en casi todas las agrupaciones. Y también está el hecho que, la mayoría de los músicos tocaban en distintos proyectos al mismo tiempo, no sólo por razones económicas, sino también por cuestiones de gustos, especialmente los más jóvenes.
Por ejemplo, cuando Mauricio Clavería llegó a Evolución, él ya tocaba en un grupo que se llamaba Altazor, con un tecladista de nombre Juan Ignacio Valdés, y también tocaba en un trío de rock llamado Brain Damage, cuyo guitarrista y cantante era Claudio Millán. A mi me pasaba algo similar, ya que ese entonces también tocaba en Bali Hai.
A Mauricio, las otras dos bandas le quitaban tiempo para Evolución, ya que nosotros ensayábamos solamente los domingos, de 10.00 a 14.00 hrs, de manera sagrada. Ocurrió que Mauricio fue un día sábado a Concepción con los Brain Damage, por lo que era muy difícil que llegara a nuestro ensayo del domingo. Así empezó a tener problemas con los tiempos también. Debo decir que Mauricio Clavería partió en Evolución, luego estuvo con Pancho Puelma y Los Socios, y más tarde pasó a La Ley.
Por otro lado, Juan Ricardo Weiler era compañero de John Clark y Jorge Herrera en la carrera de tecnología de sonido en la Universidad de Chile. A pesar que Weiler tocaba en Ojo de Horus, él podía ensayar los domingos, así que se sumó a la banda.
Qué interesante descripción. Eso explica los movimientos de músicos en el grupo.
Así es, aunque también debo agregar que algunos cambios de integrantes se explican por motivos más bien técnicos, por razones de cambios de ritmo y cifra indicadora. Mientras estuvimos tocando en 4/4 no había mayor problema, pero cuando pasamos a 5/8, 7/8 a 5/16, etc, fue distinto y se tornó difícil para algunos. En todo caso fueron los menos, un par de veces sucedió eso, tal vez.
En esa pléyade de bandas de los 80’s estaba Sol y Medianoche, otro referente de la época de la cual entiendo también fuiste parte en algunos conciertos.
Sí, toqué con Evolución y con Sol y Medianoche entre el 83 al 85. Me llevaban para los recitales grandes, como la grabación del primer cassette en vivo de ellos en el estudio de Alicia Puccio en Los Leones, el Teatro Caupolicán, La Tortuga de Talcahuano, además de algunas apariciones en TV, etc..
Volviendo a la historia del grupo, ¿Por qué fue tan difícil para Evolución lanzar una producción oficial?. En términos concretos, ésta llegó recién en 1987 con “Evolución Jazz Rock Vol I”. Sin embargo, es bien sabido que el grupo contaba con grabaciones anteriores.
Siempre grabamos, pero estábamos en la era del cassette, post-vinilo, ya que no había en Chile una fábrica de discos y aún no llegaba el CD. Editamos en 1987 un cassette llamado Evolución Jazz rock Vol. 1 del cual se hicieron 500 copias que se vendieron todas el año 88 cuando vino Chick Corea y la Elektric Band, el respetable se interesó por este estilo que más tarde se empezó a llamar fusión. Claro que estas grabaciones fueron financiadas por nosotros mismos y todo ese material se encuentra actualmente en un CD llamado “La Era de Piscis” con etiqueta Mylodon Records.
Concuerdas conmigo en que hay varias etapas en la vida de Evolución, una progresiva sinfónica, otra jazzera y una más rockera, tal vez.
Sí, en la época ochentera hay tres etapas relativamente bien definidas. Esto se debe en parte a la evolución musical del compositor y otra a las características personales y musicales de los integrantes de cada periodo, especialmente guitarristas y bateros. La primera etapa es tal vez la más jazzera, como tú bien dices, con Ciro Vega en guitarra, Fernando Islas en bajo, David Castañeda y luego Juan Orellana en batería. Esto duró de agosto del 82 a junio del 83. La segunda, con Evolución transformado en quinteto, con Fernando González y John Clark en guitarras y Mauricio Clavería en batería, marcan el periodo más rockero del grupo, entre agosto del 83 y mayo del 84. La tercera etapa, de junio del 84 hasta marzo del 87, con Evolución nuevamente como cuarteto, con John Clark, Jorge Herrera en bajo y Juan Ricardo Weiler en batería, es la del equilibrio y que en su época definimos como Jazz Rock Sinfónico.
Es decir, una evolución constante desde todo punto de vista
Tú lo has dicho.
¿Cuál de aquellas etapas crees que ha marcado con mayor intensidad la historia de la banda?
Todas han sido igual de importantes en el proceso ya que la suma de ellas es Evolución, ahora si en lo personal tuviera que elegir, la tercera, más que nada por ser la etapa de mayor duración con el mismo personal y la de mayores logros tanto en la grabación de los temas como en la calidad e importancia de los conciertos y presentaciones en TV. Pero no olvidemos, que a partir del 2001 comenzó una cuarta etapa, tal vez la más importante y progresiva.
Respecto a “La Era de Piscis”, ¿qué nos puedes decir de esta obra rescatada por Mylodon Records ¿cómo fue el proceso? Y me gustaría saber si quedaste satisfecho con el producto final.
Convengamos que Evolución es el grupo de fusión progresiva instrumental más importante, por trayectoria e historia, ya que somos pioneros de este estilo en Chile y probablemente en Latinoamérica. Con estos antecedentes es doblemente importante el rescatar el legado musical ochentero para solaz de las nuevas generaciones, porque es una parte de la historia del rock Chileno poco difundida y para comprender la historia de Evolución. A propósito, agradezco a Mylodon Records el profundo interés por hacerse cargo de esto último, a Juan Ricardo Weiler por el excelente trabajo de remasterización y me alegra haber evolucionado con este trabajo del cassette al CD.
A propósito, ¿nos podrías hablar un poco de “Zodíaco”? ¿Es algo así como el disco perdido?
Evolución grabó la obra Zodíaco que fue el punto de partida del repertorio en 1982 y de ahí siempre grabamos hasta los ensayos para la autocrítica. De ahí que además del material contenido en el álbum “La Era de Piscis”, quedaron volando algunas piezas de colección que junté en un álbum de culto llamado “Zodiaco”, pero no se ha contemplado la posibilidad de sacarlo a la luz, sólo repartí algunas copias a los integrantes de la época.
En los 90’s vino una etapa de silencio en Evolución. Imagino que las partidas de John Clark y Fernando González fuera de Chile influyeron para que se diera esa condición.
El receso de los años 90’s se explica porque en mi caso no tenía mucho espacio para los conciertos. Efectivamente, con la partida de John a Canadá y Fernando a Alemania, tampoco tuve tiempo para trabajar los temas con otros guitarristas o una nueva formación. Yo pasaba cuatro meses en Portillo y el resto del año en el Hyatt, pero cuando Fernando volvió a Chile nos propusimos reformar Evolucion.
Después de todos esos movimientos llegó “Umbrales” en 2004, un disco que marcó el retorno de la banda a las pistas. ¿Qué nos puedes decir de esta obra?
Umbrales fue muy importante coincidió con el ingreso de la banda a Mylodon Records, a pesar que nos reunimos el 2001 e hicimos varios conciertos en esa etapa. Nos pusimos a grabar y en ese periodo logramos completar el disco que, además, nos permitió llegar con material fresco a México.
Algo muy digno de destacar es la etapa de internacionalización que vivió Evolución después de “Umbrales”. Las giras por México y Brasil deben ser de los hitos más importantes de la banda. ¿Lo sientes así?
La experiencia tanto en México como en Brasil son hitos importantes, ya que el grupo logró tocar para un público extranjero. Eso ayudó para que el fiato de la banda fuera mejorando concierto a concierto.

“Secretos” es un disco en vivo que gráfica toda la fortaleza y calidad de Evolución. Permíteme decir que es un álbum conmovedor. Pareciera fraguarse toda la historia del grupo en ese hermoso registro.
Secretos es un disco en vivo que fue grabado en la Sala Subterráneo de la Universidad mayor donde el grupo muestra la evolución lograda en las giras internacionales y con una confianza interna más grande. La historia del grupo se puede ver reflejada en este hermoso registro.
¿Qué nos puedes contar de “Evolución Sinfónico” y cómo lo podríamos definir?
Evolución Sinfónico corresponde al proyecto de una grabación que hicimos el año 2012 en los cuales se grabaron las bases, batería, bajo, el piano rhodes y una guitarra de referencia. Después en una segunda sesión se registraron los doblajes de guitarra, pero en realidad los doblaje de Teclados quedaron en el aires. Si bien es cierto, yo había hecho la estructura, habíamos acordado que yo realizaría esos doblajes de manera tranquila en mi casa, pero no tenía cómo hacerlo. Me faltaba el sistema que tengo ahora. Por eso me demoré tanto (2023) para recatar esa grabación que nuestro sello Mylodon Records pretende producir. Claro está que la sinfónica es mi aporte como Pedro Muñoz nomás…no vayan a pensar que hay una orquesta detrás.
En ese mismo sentido, yo creo que el grupo ya no tiene nuevas etapas…es una etapa de Pedro Muñoz solo. Salvo que inviteé a Clark a que grabara sus partes en Canada; Weiler en Algarrobo, Islas o Cortes, los bajistas en Santiago, y yo los teclados en Quinta de Tilcoco…( es una idea de lo que podría ser)
Hablemos un poco de tu faceta de compositor y orquestador, ¿cómo se da en ti el proceso de composición?
Yo, por matemáticas, podría componer un tema nuevo cada 10 minutos. En vez de eso, cada tema de Evolución tiene su argumento y su sentido. Se nota al escuchar las canciones, el único tema que partió por conocimientos fue Divertimento, que nació de mis estudios con Mariano Casanova, por eso el nombre…no tiene un argumento, solo una oda a la técnica.
A propósito, ¿qué tipo de música escuchas hoy?
Siempre escucho buena música en diversos estilos, música docta, desde lo más clásico hasta el dodecafonismo del siglo XX. Buen jazz, buen rock y art rock. Lo que si me carga el reguetón. No así la buena música comercial, la cual también he tocado.
Para concluir esta conversación quisiera consultar sobre una anécdota de la banda con Frank Gambale. ¿Mito o realidad?
(Sonríe….)…Resulta que Eduardo Correa era amigo de Frank Gambale, ya que Correa estuvo internado en el Music Institute de Los Angeles en EEUU, y ahí conoció a Gambale, y cuando vino Chick Corea y la Elektric Band 1 a Chile, Correa logró entrar al camarín. A Gambale le habían hablado mucho del Pueblito de Artesanos de Los Domínicos, por lo que al día siguiente, Eduardo fue allá con Frank y de vuelta se vino por calle Bellavista, y por ahí vivía John Clark, se estacionó y le dijo a Gambale que golpeara la puerta…imagina la sorpresa de Clark cuando abrió la puerta y se encontró cara a cara con él…pasaron adentro y estuvieron guitarreando y de conversa entre los tres.
